Pago por Contenido
Categoría: Tendencias - Publicado: 15/Marzo/2010 por Mónica
¿Pagar por las noticias que vemos en Internet? Esa pareciera ser la nueva visión que tienen algunos de los dueños de los medios de comunicación escritos que tienen sus respectivas versiones en la web.
La reacción inmediata de los usuarios ha sido una negación rotunda al sistema. Y si bien hay un porcentaje de ellos dispuestos a hacerlo, es bajo la condición de que la calidad de los contenidos sea notablemente superior al contenido gratuito.
Por contenido, sin embargo, no solamente nos referimos a las noticias (que es lo que más ha dado que hablar) sino también a películas, música, libros y todos los formatos en que la información navega libremente por el ciberespacio.
Con respecto a este tema, una discusión que viene dándose hace tiempo y que recién ahora está tomando fuerza, he leído bastante opiniones y de lo más diversas. Pero la pregunta que me queda dando vueltas es: ¿qué estamos pagando cuando estamos pagando por contenido? Por ejemplo:
En los diarios que tienen versiones online y cobran por acceder al detalle de sus noticias, el pago es claramente por el acceso a ellas, pero no por las noticias en sí. Por cada diario digital con pago, hay ¿10? ¿20? ¿1.000? otros diarios o medios que entregan su información gratis. ¿Cuál es la gracia de pagar por ver noticias que puedo ver en otras partes?
Cuando descargo música de Internet de manera legal, ¿qué es lo que estoy pagando exactamente? ¿Por la música en sí? ¿Por la calidad del archivo que descargo? ¿Por la comodidad de evitar tener que ir a la tienda y comprar el CD? Porque si bien existe la opción de comprar música por Internet, también puedo descargarla gratuitamente de miles de sitios o a través de los programas P2P.
Podría dar varios ejemplos más, pero creo que se entiende la idea. El cobro por contenido no va tanto por el contenido en sí, sino por algo un tanto más intangible: el acceso a él. El problema es que Internet y los contenidos que se pueden encontrar en ella son, por filosofía, gratuitos. La red funciona en cuanto a la capacidad de los usuarios de compartir información sin restricciones. Si se comienza a pagar por acceder a ciertos contenidos, ¿qué podría detener a las empresas por comenzar a cobrar por acceder a cualquier contenido?
El pago por contenido restrige de manera preocupante la libre circulación de los contenidos en Internet. Y si esta circulación se ve amenazada, ¿quiénes podrán salir en defensa de los usuarios?





La calidad, cantidad y características de acceso de la información la hacen más o menos valiosa. Es el negocio de Bloomberg, por ejemplo, que ofrece información financiera minuto a minuto, información sobre personas (ejecutivos, ceos, etc), bases de datos históricos, análisis, noticias actualizadas, etc. Toda esa cantidad y calidad de info no está en Google. Hay datos dispersos y sin certeza de su actualización.
Ese es uno de muchos casos donde vale pagar por la información. No todo el mundo pagará por Bloomberg, claro, pero tiene su nicho.
“Nueva tendencia” dónde? Perdona, no es por ser pesada pero me sorprendió partieras así la nota-texto, dado que el cobro por contenido es más viejo que el hilo negro, incluso en diarios…. porque de lo otro (video, música, libros, etc.) ya sabemos que es lo que se viene discutiendo en el congreso y que “N” países ya normaron… y obviamente los defensores de la libra empresa metieron el gol…. GOLAZO…en fin.
De hecho el mismo Wall Street Journal decidió hace ¡5 años! liberar contenidos de forma gratuita porque estaba saliendo para atrás con el negocio de cobro por contenido (o pago por noticia), mientras que otros grandes diarios han decidió no caer en este juego pues pierden en “cositación” (sí, con S). Por ejemplo, con esto España de “menéame” no es negocio cobrar, porque claro si cobras menos te menean obvio y los diarios ajajaja triste pero cierto subsisten gracias al “meneo” de chicos de 12 o 13 años, irónico.
Y hasta ahí con los datos. Opinológicamente bueno, la libre empresa -pilar de muchas constituciones y algunos defensores dicen que es defendida hasta en la biblia- plantea que cada cual cobra por lo que se viene en gana, mientras estés cobrando por lo tuyo y garantiza que es probable que nunca falte un huevón que lo pague y que si juegas bien las cartas en el lobby y en el alto mando de poder puedes institucionalizar tu negocio y anclarlo socialmente a un país. Ejemplo: USA. En ese sentido: “business to business”. Y será el mercado quien regule si mi “nuevo” o “viejo” negocio (por ejemplo cobro por contenido) es “rentable” o no.
Como la cibersociedad es bien canchera y sigue la filosofía hacker casi instintivamente (aunque jamás se haya leído el libro), no va a faltar quien haga de la norma un resquicio y haga flor de pantallazo a la noticia en cuestión cobrada, la suba a su blog y voila!.
Lo mismo con el video que se descargo por pago, el nuevo CD de la asquerosa de denisse y el último libro de la Isabel allende, entre otros. Porque no falta el que paga por compartir con el mundo… si los grandes cobran, los chicos comparten. Punto, así funcionamos OIT. Y el colaborativismo nos “funciona” mejor en el campo de la cultura (libro, filmes, música, etc.) que en el campo de la información clasificada de competencia… aunque la industria farmacéutica y la investigación astronómica y en fin toda la historia de la ciencia que hoy manipula wall street (el de verdad, no el diario) demuestre lo contrario. Bien por Blomberg.
Por lo demás no es como que los diarios descubran la rueda o como que en chile gocemos de tener los “meeeedios” periodistas (si es que a chile nos referimos). O sea, si cobran por un “producto” tienen que saber venderlo como tal y bueno… competir! Tienen que velar por su “calidad” y ahí van a quedar los periodistas que reportean y escriben para ellos y los 4 amigos con quienes se juntan en el bar.
Cómo fiscalizar que el producto que yo compré (contenido que pagué) reúna las características que el “anuncio” o la propaganda decía? a quién reclamar dp. por la estafa? Mmm, pues supongo que igual como pagas por una película cuyo trailer era la raja (y por dios! casi todos los son!) y luego sales del cine 5 lucas más pobre, con dos horas menos de tu vida diciendo y puteando: PUTA LA WEÁ MALA. Hasta que ya no ves pelis de vampiros o de la tal o cual director, porque A NADIE LE GUSTA QUE LO ESTAFEN.
En fin yo no lo veo como la gran crisis comunicacional de la prensa chilena, si no como el manotazo charcha del “ya no puedo cobrar por suscripción y a ver si esto me resulta”… y no es como que tengamos un olimpo informativo en chile y dependamos de ellos para informarnos, por el contrario buen favor nos haría alguien cerrara un par de canales de Tv y nos cuantos diarios que sobran y gastan árboles. Para copiar y pegar lo que dicen las agencias, los diarios, las radios, los canales de tv hace falta las teclas Ctrl/C/V, listo. Distinto es tratar de compartir otros productos… ya eso toma más trabajo, se corre más riesgos y es mover una máquina más grande…. par qué hablar de los subtituladores y traductores… qué seríamos sin ellos!!
Lo “novedoso” del tema es que si bien el tema se está tratando hace bastante tiempo, hace muy poco volvió a ser centro de mesa por Rupert Murdoch y sus ganas de volver/implantar el sistema de cobros por contenidos en sus medios de comunicación. Debí haber aclaro eso, my bad!
Por otro lado, claramente el tema va mucho más allá de las noticias y otros contenidos. Cada uno por su parte es un universo de leyes y complicaciones que se deberían en breve legislar de alguna manera y ojalá en beneficio del usuario/comprador y no la empresa.
Discusión para laaargo.
Jjajajaj oka. Gracias Mónica! Sí, tema largo… ufff.
Sabes qué? Gracias por sacar de nuevo el tema… con tanto asunto pendiente lo había dejado de lado… es más, voy a leerme al tiro el ultimo estudio de nielsen company… a ver qué dicen los números al respecto y ponerme un poco al día.
Besos!