Sin permiso
Categoría: Tendencias - Publicado: 7/Octubre/2009 por Mónica
No son pocas las empresas que tienen bloqueados diferentes servicios de mensajería instantánea o redes sociales. De hecho, una encuesta realizada recientemente en los Estados Unidos indica que cerca del 54% de las empresas tienen bloqueado el acceso a sitios como Twitter, Facebook o MySpace.
Si bien en la encuesta solamente hablan del uso de redes sociales, sería interesante ver qué pasa con otro tipos de aplicaciones, herramientas o servicios. Tengo un amigo que, aparte de no poder acceder a todo lo anterior, tiene hasta los sitios de importantes medios de comunicación bloqueados para asegurar “la concentración del trabajador”. Siempre bromea con que lo único que falta es que le bloqueen el acceso a Google.
Volviendo al tema, ¿que tan efectivo será el bloqueo de estas aplicaciones/herramientas/servicios/etc? ¿Aumentará efectivamente la productividad de los trabajadores? ¿O quizás aumentará la frustación de éstos al no poder “relajarse” entre trabajo y trabajo?
En Chile, donde sacar la vuelta en el trabajo es casi deporte nacional, la política de bloqueo de estas herramientas no suena tan descabellada. Además, el bloquear el acceso a sitios de descarga de archivos también permite prevenir posibles ataques de virus, protegiendo los datos de cada empresa.
Sin embargo, quizás este bloqueo absoluto podría tener su lado negativo: los trabajadores podrían sentirse en exceso presionados por producir, sin tener el espacio para “ventilar” un poco la cabeza y no sentirse como una máquina de trabajo.
¿Habrá algún término medio entre el bloqueo absoluto y la libertad total? ¿Cómo se podría medir de manera efectiva el impacto que tiene el uso de estas herramientas durante las horas de trabajo? Son preguntas para las que seguramente pasará mucho tiempo antes de tener una respuesta.




