La nueva Ley de Propiedad Intelectual
Categoría: Tendencias - Publicado: 5/Octubre/2009 por Mónica
Mucho se ha hablado en las últimas semanas sobre la nueva Ley de Propiedad Intelectual. Que apoya a la censura, que no protege a los autores por sobre los ciudadanos y una larga lista de otro puntos que han polarizado bastante la discusión, llegando incluso a alarmar a los usuarios porque esta ley permitiría el corte de conexión a aquellos usuarios que descargan y comparten archivos.
De acuerdo a un artículo de la ONG Derechos Digitales, esto no sería tan drástico. Lo que el artículo 85 T de la ley propone es el bloqueo de “buena fe” por parte de un ISP, autorización legal (juez) mediante. Si bien esto no promueve derechamente la censura en Internet como algunos diputados han señalado, sí es un punto negativo dentro de la ley que no estaría de acuerdo a los tiempos que vivimos.
Todos los grupos involucrados en el tema, tanto a favor como en contra, coinciden en que es un gran avance que al fin se discuta una actualización en la ley de propiedad intelectual, que es necesario proteger los derechos de los autores. Pero, el punto de discordia, es cómo equilibrar la protección de derechos de los autores v/s el de los ciudadanos.
Yo creo que el tema va un poquito más allá. La piratería ha sido el dolor de cabeza de toda la industria “creativa”, ya sea la musical o la literaria. Entre pagar 2 mil quinientos pesos por un libro pirata en la calle y pagar sobre 10 mil pesos por el libro original en una librería no hay mucho donde perderse. O la comodidad de poder bajar una película en la casa (gratis) v/s tener que pagar por un DVD también sobre 10 mil pesos.
Es cierto que los autores viven de sus obras, pero la industria cultural también lucra excesivamente con el negocio, ajustando los precios de sus productos como les da la gana, sin una regulación de por medio, dejando a los ciudadanos/consumidores sin mucha oportunidad de poder acceder a música o libros por precios menos limitantes.
La nueva ley ataca los hechos, pero no la mentalidad tras ellos. No se trata tanto de proteger los derechos de unos por sobre los de otros, ni de cortar Internet a los usuarios, sino más bien comprender los nuevos tiempos en donde vivimos y, finalmente, buscar una solución que permita a todo el mundo acceder al arte y la cultura de manera igualitaria.
Asimismo, también debe considerar que Internet no como un “enemigo”, sino una plataforma más para poder dar a conocer las obras de los autores.




